Cremat

El cremat, o rom cremat (pronunciación catalana: , catalán para ‘ron quemado’) es un cóctel alcohólico de origen catalán. Aunque existen muchas recetas diferentes, los elementos comunes a la mayoría de ellas son el ron, el azúcar, las especias (particularmente la canela), la cáscara de limón y alguna forma de café (generalmente en grano tostado, pero también se usa café soluble instantáneo o café preparado).

Historia

El origen de la crematística está estrechamente relacionado con la histórica travesía marítima entre Cataluña y América (especialmente Cuba) en el siglo XIX, en un momento en que comerciantes y empresarios catalanes se embarcaron hacia las Antillas en busca de fortuna (un arquetipo conocido en catalán como indià o indiano a su regreso). La bebida se asocia a los pescadores y se cree que es originaria de la Costa Brava, la zona costera de Girona.

Popularidad y significado

La preparación y el consumo del crematorio constituye una parte importante del ritual de las habaneras, un género musical basado en la contradanza cubana. Este tipo de favela, y por extensión la bebida, es un elemento básico de la identidad catalana. Un concierto o cantada de habaneras es un evento nocturno frecuente en las fiestas mayores de los pueblos de toda Cataluña, no exclusivamente en el mar, y el cremat se sirve tanto a los cantantes como al público.

Preparación

La crematina se elabora tradicionalmente en un gran tazón de terracota o en una olla. Se prefiere el ron oscuro, aunque como la mayor parte del alcohol se quema, no es necesario utilizar una marca de primera calidad. El ron se mezcla con azúcar, canela, una cáscara de limón y granos de café tostados, y se calienta sobre una estufa para que el azúcar se derrita. En este punto se puede probar para obtener el dulzor y añadir azúcar si es necesario. La siguiente parte debe hacerse al aire libre: Se prende fuego a la mezcla (normalmente encendiendo primero una cucharada, y luego todo el bol), y se deja quemar hasta que el líquido se reduce a alrededor de 2⁄3 (unos 10 minutos). Luego se apaga cubriendo el tazón con una tapa, soplando, o tirando el café preparado sobre él.

Luego se sirve caliente en vasos o tazas de café.