Pink Lady

El Pink Lady es un cóctel clásico a base de ginebra con una larga historia. Su color rosado se debe a la adición de granadina.

Receta básica y variaciones

Los ingredientes exactos para la dama rosa varían, pero todas las variaciones tienen en común el uso de ginebra, granadina y clara de huevo. En su forma más básica, la dama rosa consiste en sólo estos tres ingredientes. Según el Royal Cafe Cocktail Book de 1937, se hace con un vaso de ginebra, una cucharada de granadina y la clara de un huevo, agitado y colado en un vaso.

A menudo se añade también zumo de limón a la forma básica, y en ese caso, el Pink Lady es idéntico a otro cóctel llamado Clover Club. Algunos autores sostienen que la “verdadera” u “original” dama rosa se diferencia del Clover Club por el hecho de que se le añade manzana para mezclar, lo que le da a la Pink Lady su propio sabor distintivo.

Otra versión más cremosa de la Pink Lady, que existe al menos desde los años 20, añade crema dulce a la forma básica. En Nueva Orleans, esta versión también se conocía como Pink Shimmy. En algunas recetas, la crema no se añade a la forma básica, sino que simplemente sustituye a la clara de huevo, y a veces también se añade zumo de limón.

Por lo general, los ingredientes de cualquiera de las versiones se agitan sobre hielo, y después de colarlo en una copa, el cóctel puede ser adornado con una cereza.

Historia

No se sabe con certeza el origen exacto de la Pink Lady. En ocasiones se atribuye su invención a la arquitecta de interiores y figura prominente de la sociedad Elsie de Wolfe (1865-1950), pero la receta asociada a ella sin embargo difiere claramente de las recetas comunes de la Pink Lady. A veces se dice que el nombre del cóctel propiamente dicho proviene del musical de Broadway de 1911 de Ivan Caryll del mismo nombre, o que se llama así en honor de su estrella Hazel Dawn, conocida como “La Dama Rosa”. Durante la época de la prohibición (1920-1933) el cóctel ya era ampliamente conocido. En aquellos años era una bebida popular en el Southern Yacht Club de Nueva Orleans, donde también se ofrecía bajo el nombre de Pink Shimmy. Su receta se debía a Armond Schroeder, un asistente del gerente del club. La popularidad del Pink Lady podría explicarse en parte por la frecuente mala calidad de la ginebra durante la época de la prohibición, debido a la cual era necesario enmascarar el mal sabor de la ginebra.

A más tardar en los años 30, el Pink Lady comenzó a adquirir la imagen de una bebida típica “femenina” o “girly” debido a su nombre y a su sabor dulce y cremoso que se suele asociar al gusto de una mujer en publicaciones como Esquire’s Handbook for Hosts (1949). Se dice que la estrella de Hollywood y sex symbol Jayne Mansfield, solía beber un Pink Lady antes de una comida. Posteriormente, el cóctel cayó en desgracia con los críticos masculinos, quienes se desanimaron por su supuesta naturaleza “femenina”. El escritor y cantinero Jack Townsend especuló en su publicación The Bartender’s Book (1951) que la apariencia poco amenazadora de la Pink Lady puede haber atraído a las mujeres que no tenían mucha experiencia con el alcohol. En un momento dado, la Pink Lady acabó en la lista de Esquire de los diez peores cócteles.